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Vais a encontrar invitaciones digitales de nueve euros y de seiscientos. No es que unos vendan caro: es que no venden lo mismo. Esto es lo que hay detrás de cada precio, con los nuestros puestos encima de la mesa.
La respuesta corta: una invitación digital de boda cuesta entre 30 y 120 € en la mayoría de sitios, se paga una sola vez y no sube aunque invitéis a más gente. Por debajo de 20 € suele haber plantilla con marca de agua; por encima de 300 € ya no estáis comprando una invitación, estáis encargando un diseño hecho para vosotros. Los nuestros son 39, 79 y 149 €.
Y una cosa antes de seguir, porque cambia la comparación entera: en papel se paga por invitado y en digital se paga una vez. Da igual que seáis sesenta o trescientos.
Casi todo el rango de precios se explica con tres cosas.
De dónde sale el diseño. Lo barato es una plantilla que se vende igual a mil parejas. Lo caro es un diseño dibujado para vuestra boda. En medio está lo que hacemos nosotras: plantillas propias, diseñadas en el estudio una a una, que no vienen de ningún banco de terceros y que podéis cambiar de color, de tipografía y de textos.
Si organiza o solo enseña. Una invitación que solo se ve bonita es una imagen. Una que recoge confirmaciones, alergias, niños y quién coge el autobús es una herramienta, y os ahorra semanas de perseguir gente. La mayoría del precio está aquí, aunque no lo parezca.
Quién responde si algo falla. Esto no se ve en ninguna tabla comparativa y es lo que más importa: la invitación se abre el día que se abre. Si el enlace se cae un sábado por la tarde, la diferencia entre pagar poco y pagar bien es que haya alguien al otro lado.
Los enseñamos enteros, sin letra pequeña y sin «desde». Es un pago único: no hay cuota mensual ni coste por invitado.
| Plan | Precio | Para quién es |
|---|---|---|
| Mini Love | 39 € | La invitación bonita y lista para compartir. Sin florituras. |
| Love Story | 79 € | La invitación completa y la parte de organizar a los invitados. Es la que elige casi todo el mundo. |
| Super Love | 149 € | Con dominio propio y todos los extras dentro. |
Y luego están los complementos, que se añaden cuando queráis y no hay que decidirlos ahora: el save the date por 19 €, el dominio propio —vuestrosnombres.es durante un año— por 25 €, y el álbum con QR para que los invitados suban sus fotos, otros 30 €.
Sesenta y nueve euros es lo que cuesta un centro de mesa. La invitación la abren todos, y dos veces.
Esto lo podemos contar de primera mano. En 2011 teníamos La Fábrica de las Bodas y hacíamos invitaciones de papel muy cuidadas, con sellos personalizados de caucho que entintábamos a mano.
Una invitación así salía por unos tres euros por invitado, y a eso había que sumarle el sobre, el sello de correos y el tiempo de meterlas y llevarlas. Para ciento veinte invitados eran unos cuatrocientos euros largos, y cada errata costaba dinero y una semana de reimprenta.
No lo decimos para vender lo digital, lo decimos porque explica la diferencia de fondo: en papel el precio crece con cada persona que invitáis y en digital no se mueve. Por eso las dos cosas dejan de competir en cuanto pasáis de cien invitados.
Hay un caso en el que sí recomendamos subir bastante de precio, y es este: ya tenéis vuestra invitación de papel, os gusta, y queréis que la digital sea exactamente esa.
Ahí no vale retocar una plantilla. Hay que dibujarla otra vez: la tipografía, la paleta, la ilustración si la lleva. Eso es Weddika Custom, cuesta 550 € y no es para todo el mundo — cuando no hace falta, os lo decimos.
Fuera de ese caso, no hace falta. Con 79 € tenéis la invitación y la organización resuelta, y ese es el sitio donde está casi todo el mundo.
Si estáis haciendo números, mirad los planes con lo que lleva cada uno y probad uno de los diseños desde el móvil antes de pagar nada. Se recorren enteros, con una boda de ejemplo, para que veáis exactamente lo que van a ver vuestros invitados.
El precio es lo que pagas. El valor es lo que recibes.Warren Buffett